domingo, 17 de febrero de 2013

Trasplante a tiestos mayores

   Algo que hay que llevar a cabo tarde o temprano, es el cambio de plantas a tiestos mayores o bien, la extracción de las mismas de los tiestos en que se encuentran con el fin de dividir la planta en fragmentos menores, eliminar raíces secas y cambiar la tierra de la que se han estado alimentando durante años.

   Hoy le ha tocado el turno a un pequeño laurel. Procedente de un esqueje de un gran y aromático árbol, este plantón ha estado en el mismo tiesto durante tres años. Para el trasplante, tomamos por supuesto, un tiesto de mayor tamaño, tierra apropiada y cantos rodados para facilitar el drenaje.

   Antes de cambiar de sitio la planta, es preciso desenmarañar las raíces con la ayuda de un pequeño rastrillo. Si es necesario, cortamos las raíces sean demasiado largas así como las que estén secas o podridas.
   En el fondo del nuevo tiesto, colocamos unas cuantas piedras que podemos cubrir con un paño. De este modo, el agua que aportemos en exceso, saldrá fácilmente de la maceta. El paño evitará que los espacios entre las piedras se rellenen de tierra y se dificulte el drenado.

 

   Una vez rellenamos el fondo con el sustrato, colocamos el joven laurel de forma que su cepellón de raíces quede bien rodeado de tierra.
   Finalmente, un riego y listo. Para ello hemos optado por economizar, con una botella de plástico de dos litros y un tapón agujereado, hemos improvisado una eficaz regadera.
  

   Sin los trasplantes las raíces se aglomeran en el tiesto y tienden a asomar por el agujero de drenaje y la parte superior de la maceta, incluso pueden romperla. El cambio a tiestos mayores favorece el crecimiento y la vitalidad de la planta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario