sábado, 24 de noviembre de 2012

¿Terminaste tu colección Angry Birds?

   Son ya varios los años durante los que la marca de aperitivos Grefusa, ha estado poniendo en circulación elementos coleccionables con su correspondiente álbum. El sistema les debe de dar resultado, ya que no paran de sacar nuevas e interesantes promociones año tras año.


   Recientemente, nos han sorprendido con chapas de los simpáticos personajes del videojuego Angry Birds. Se trata de chapas muy coloridas y atractivas. Si has conseguido ya completar esta colección, te felicitamos, esperamos que tengas mucha suerte en el sorteo de los regalos de esta promoción.


   El hecho de terminar una de estas pequeñas colecciones, al margen de la posibilidad de conseguir algún regalo, ha supuesto un entretenimiento a la vez que un pequeño reto. 


      Una colección pequeña y por tanto limitada puede estimular nuestro interés por el coleccionismo, mientras que una gran colección que se guarda sin criterio, de forma poco ordenada o que se percibe como interminable, puede llegar a aburrirnos y acabar olvidada en cualquier cajón o estantería.


   La posibilidad de completar una pequeña colección, dada la facilidad de obtener los objetos que la componen gracias a uno mismo, parientes y amigos, puede suponer el intento por llegar a una meta que no se sitúa muy lejos de nosotros.


   Del mismo modo en la vida, antes que alcanzar una gran meta situada en la lejanía, conviene imponerse pequeñas metas que cruzar. El hecho de no alcanzar un gran sueño que por naturaleza se encuentra aún distante de nosotros, puede resultar frustrante, mientras que ir superando pequeñas etapas en nuestra vida diaria nos llena de satisfacción.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Verde aceituna

   El arte culinario es en muchas ocasiones un proceso creativo que se transmite de padres a hijos, de abuelos a nietos. Así, ocurre que desde pequeño, uno comienza a darse cuenta que las comidas en casa de los abuelos o de los padres son un tanto diferentes. En determinadas fechas, unas olivas recién guisadas "se dejan caer por la camilla del salón", y a la pregunta: - ¿Qué buenas, dónde las compraste?, le sigue la respuesta: - Son de mis olivos, las guisé yo.


   Abuelo: - Por el mes de octubre pasé por el olivar y cogí un buen puñado de aceitunas de verdeo.
 Nieto:- Pero ¿se pueden comer así?.
 Abuelo: - No, luego las lavé un poco, para quitarles restos de polvo que pudieran tener. Después, !Las machaqué con una maza de madera!.
 Nieto: - Pero, ¿no rompiste el hueso abuelo?
 Abuelo - No, tampoco les di tan fuerte.


Abuelo: - Las aceitunas, machadas que se dice, las puse a remojo en una orza de barro que tengo desde hace muchos años.
Nieto: -¿Y ya está abuelo?, ¿ya se podían comer?.
Abuelo: - No hijo no, hay que dejarlas un día así, y luego tirar el algua al día siguiente y rellenarla otra vez.
Nieto: - ¿Y por qué?.
Abuelo: - Pues para que dejen de amargar. Cada día hay que cambiarles el agua y echarles un poco de sal, durante una semana al menos. Hay que probarlas al cabo de ese tiempo y ver si siguen amargando.


Nieto: - ¿Y ya se puedían comer abuelo?.
Abuelo: - No hijo no. Cada día que le cambiaba el agua se ponían un poco más dulces. Cuando estaban como a mí me gustan, las saqué de la orza y las coloqué en un recipiente para guisarlas.
Nieto: - ¿Guisarlas?, ¿Qué hay que cocerlas?.
Abuelo: - ¡Que no hombre!, guisarlas quiere decir añadirles la sal y los aliños para darles sabores especiales. Fui al mercadillo y compré un poco de tomillo y romero. El vecino del huerto me dio unas hojas de un laurel buenísimo que tiene, y por supuesto, de mi huerto cogí unos ajos, pimientos y guindas.
Nieto: - ¿Picantes?.
Abuelo - ¡No hombre no!, que entonces no nos las podemos ni arrimar a los labios.



Abuelo: - Después de tenerlas un día con los aliños, rellené el cuenco con agua y esperé otro día más para que tomaran bien los sabores de las especias.
Nieto: - Bueno abuelo, y entondes ya se puedían comer ¿no?.
Abuelo: - Sí hijo sí, ya puedes comerte las aceitunas...
Nieto: - Abuelo, cuando sea grande voy a guisar aceitunas como tú.
(El abuelo sonríe)
Abuelo: - Anda, come y calla, otro día te enseño a hacer aceitunas cortadas.


   Tendríamos que ser siempre como niños, curiosos, con afán de aprender. Al menos hoy, ya sabes como guisar aceitunas.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Minerales, una colección sistemática

   Llaman mucho la atención por su colorido, por sus formas, por su rareza, por la perfección de sus cristales... El caso es que a much@s nos ha detenido un momento en un escaparate, un puñado de minerales bien dispuestos en sus cajitas.


   No es difícil iniciar una colección de minerales. A precios asequibles se pueden obtener piezas realmente bonitas. Por otro lado, es muy sencillo encontrar información sobre los datos de interés de cada ejemplar, tales como fórmula química, grupo mineral al que pertenece, colores habituales, sistema de cristalización, dureza y procedencia de la muestra. Datos que figuran normalmente en el etiquetado de las piezas.

   
   El montaje de la colección puede llevarse a cabo en cajas apropiadas, siendo útiles los archivadores con cajones rígidos de plástico, utilizados para guardar objetos varios, útiles de bricolaje y otros elementos, y que pueden adquirirse en librerías o centros comerciales.


   Pero también cabe la posibilidad de hacer nuestras propias cajas de minerales. Con planchas de madera de medio centímetro de espesor, unas tiras de cartón duro procedente de alguna carpeta en desuso, adhesivo térmico, cola de contacto y un bonito papel decorativo, podemos montar una caja a medida de nuestras necesidades.



   Una vez que disponemos de una cantidad interesante de piezas, conviene hacerse de un mueble apropiado y con capacidad suficiente. Un carpintero nos lo puede fabricar a medida.


   El coleccionismo de minerales nos brinda además, la aventura de la búsqueda de éstos en el lugar de donde se extraen aprovechando escombreras de minas ya sin explotar. Por supuesto siempre acompañado de expertos y con los debidos permisos y precauciones. Estas minas han quedado a menudo abandonadas y su esplendor de antaño se ha perdido en el tiempo, como aquellas que menciona un fantástico libro épico que muchos conoceréis, y del que os transcribo un pequeño párrafo:

...
- "Tiene que haber habido aquí toda una multitud de enanos en otra época - dijo Sam -, y todos más atareados que tejones durante quinientos años haciendo todo esto, ¡Y la mayor parte en roca dura! ¿Para qué, me pregunto? Seguramente no vivirían en estos agujeros".
- "No son agujeros - dijo Gimli -. Esto es el gran reino y la ciudad de la Mina del enano. Y antiguamente no era oscura sino luminosa y espléndida, como lo recuerdan aún nuestras canciones".
...
"Allí se acumulaban el berilo, la perla
y el pálido ópalo y el metal en escamas,
y la espada y la lanza brillantes,
el escudo, la malla, y el hacha".
...  


   El hecho de coleccionar minerales y entender su etiquetado, obliga al coleccionista a adquirir un mínimo de conocimientos sobre mineralogía, lo cual resulta muy útil sobretodo para aquellos que se encuentran en edad escolar. Esta opción de coleccionismo, desde nuestro punto de vista, fomenta el amor y la admiración por el medio natural. 

domingo, 4 de noviembre de 2012

Tiestos & cactus

   Se dice que nuestra especie es la única que se tropieza dos veces con la misma piedra. Pero de todos es sabido que hay piedras y .. piedras. Y con las que os mostramos hoy no importa demasiado si nos tropezamos.



   Los cactus piedra resultan al menos curiosos y extraños, distintos de otras plantas crasas. Eso sí, como todo lo excepcional, resultan algo frágiles, sensibles, sobretodo al exceso de agua, que acaba con ellos en pocos días. Riégalos poco y no permitas que el sol directo, caliente en exceso los tiestos una vez regados.




   Siguiendo con nuestra política de reciclaje, hemos utilizado unos tiestos de bonsáis, sí, los de esos que nos regalaron y que finalmente se secaron, no sabemos por qué, si por falta o exceso de atenciones. En cualquier caso, son ideales para plantar estas "piedras", con las que nos tropezamos en un interesante centro de jardinería.  

   
   Muchas son las especies, tantas que las puedes coleccionar. Se trataría entonces de una colección literalmente viva, no exenta de atenciones, y que te regalaría cada año sus flores y sus retoños.



   Este tipo de plantas tambíen agradece el suelo firme. Elige un sitio soleado y un terreno apropiado, para ello puedes adquirir tierra específica para cactus.  




   Si tropiezas con una piedra, que sea con una de éstas, y si no es el caso, levántate, aprende de la caída y no permitas que la vida te tumbe una vez más.