domingo, 30 de septiembre de 2018

Jardines y colecciones en Serralves

      No pudimos dejar pasar la oportunidad de visitar estos meses, los jardines y el museo de arte contemporáneo en las instalaciones de la Fundación Serralves en Oporto. El turismo de sol y playa puede parecer poco para algunos, y nada mejor que buscar lugares de interés, bien sea cultural o natural, allá donde estemos, y ningún ejemplo mejor que el que hoy os presentamos.




    Más que jardines, podemos decir que el conjunto verde que contemplamos bien puede recibir el merecido término de bosque. Grandes árboles se elevan al cielo y dejan bajo sus copas sombríos enclaves poblados de musgos y trepadoras.

 En el paraje natural que rodea al museo encontramos la casa de Serralves, caracterizada por su arquitectura "Art Déco", resultando además cautivadores los jardines que discurren a su alrededor.


   Pasajes verdes y parterres se disponen para el deleite del visitante. Mucho que ver en una calurosa mañana de agosto, por lo que si os decidís a visitarlo, os recomendamos ver primero esta "colección verde" antes de pasar al interior del museo de arte contemporáneo.


Porche del bar junto a las pistas de tenis.
   No pasamos por alto la oportunidad de observar los frutos de las camelias. Debió de ser precioso ver estos jardines en el momento de la floración. Ahora al menos quedan los frutos, los cuales no habíamos visto antes en otro lugar, se ve que el clima es apropiado y aquí las camelias polinizan y maduran con facilidad.




   El lago, un enclave de obligada visita, y la gran pajarera, dispuesta tras el bar junto a las pistas de tenis y junto a una fuente de agua potable.


   Es tarde ya, vamos a entretenernos con algunas de las obras de arte que se disponen entre los jardines y pasamos a ver la colección de arte contemporáneo.






   El museo de arte contemporáneo arranca con la visita a una serie de maquetas representativas de obras de arte repartidas por todo el mundo. Algunos proyectos que no han visto la luz, otros inacabados y algunos finalizados y visitables en grandes ciudades.


   Amplias salas dan paso a habitaciones que albergan dispares obras, desde fotografía hasta conjuntos artísticos compuestos por elementos de lo mas diverso.



   No se trata de la estantería de una ferretería. No es más que una obra de arte contemporáneo, podemos considerar cada uno de los elementos que la componen como una obra artística más o menos valiosa, en cuanto que alguien la ideó, diseño y fabricó, entonces, ¿considermos también arte su conjunto?


Entendemos que el arte contemporáneo constituye una forma de expresión difícil de entender en algunos casos, o quizá, el autor tan solo quiere que el espectador piense por un momento, se pregunte,  a cuento de qué alguien fabrica un muñeco hinchable verde y visiblemente enfadado. ¿Representará al propio medio natural?, cansado ya del expolio y presión al que lo sometemos los humanos?, quien sabe, quizá solo quiso hacer un muñeco hinchable


   Como podéis ver las obras expuestas son variopintas, pero desde luego, no vimos ninguna obra clásica, de esas que llevan cientos de años expuestas en los grandes museos, esas ante las cuales a uno se le "desencaja la mandíbula". En cambio, pudimos contemplar obras reivindicativas, protestonas, inconformistas y denunciativas.


   Ante este conjunto artístico moderno, seguramente líquido según el sociólogo Zygmunt Bauman, nos surge la pregunta; ¿dentro de trescientos años, alguien tendrá en el salón de su casa alguna de estas obras?.




   Esperamos que esta pequeña visita virtual os anime a realizar una visita real, tanto a la colección natural de Serralves como a la colección artificial que alberga el museo de arte contemporáneo.


domingo, 19 de agosto de 2018

Una mañana en Estremoz

   En el Alentejo central en nuestro vecino país Portugal, nos disponemos a realizar una visita entre turística y lúdica en la localidad de Estremoz. Sabemos que en dicha ciudad tiene lugar un mercadillo de antigüedades y coleccionismo cada sábado, con la presencia además de puestos dedicados al comercio agrícola local.


   Al llegar nos sorprende encontrar con facilidad un lugar donde dejar el coche, el mercado se localiza en la zona centro, junto a una gran explanada dispuesta para dejar los vehículos de forma gratuita.



   Los puestos se suceden a lo largo de un paseo arbolado junto al "Convento dos Congregados", lo cual constituye un entorno único. No todas las localidades pueden disponer de un enclave singular como este para la celebración de este tipo de eventos.


   En fin, nosotros a lo nuestro. Os mostramos seguidamente una serie de instantáneas de alguno de los puestos que se suceden, entre el gentío, que va y viene y se agacha a tomar alguna pieza, y negocia el precio, pues se puede regatear. Encontramos cerámicas, útiles propios de agricultura y ganadería, muebles, menaje variado etc


   ¿Quieres viejos pomos para nuevas puertas?, ¿números para la casa o lo que se te ocurra?, ¿tirachinas, vasijas, juguetes, cubertería de plata, frascos de laboratorio? ¿qué precisas que aquí no puedas conseguir?.


   Nos tomamos un receso para conocer de primera mano la localidad y nos sorprende su gran "Lago do Gadanha", desde donde divisamos la parte alta del castillo y nos disponemos a iniciar el ascenso para no perdernos esta zona antigua de Estremoz.



   Tras tomar un merecido refrigerio volvemos al mercadillo, a las sombras que proyectan los árboles por entre los que discurre, non asomamos a los puestos y disparamos las instantáneas con las que a continuación os dejamos, en prueba de que como coleccionista o sencillamente amante de este tipo de acontecimientos en verdad merece la pena salir una mañana temprano para visitarlo y si se tercia, adquirir alguna pieza que incremente nuestra colección y encierre el recuerdo de este día para rememorarlo en el futuro lejano.




Muestra de la colección de insignias y pines de alfiler que nos dejaron fotografiar en uno de los puestos:






domingo, 29 de julio de 2018

Jardines y estancias

   Tras un largo parénteis sin ni tan siquiera ofrecer un sencillo saludo en alguna pequeña entrada, hoy me he empeñado en ello y os muestro unas pocas fotos de estancias repletas de históricos elementos coleccionables y bellos rincones ajardinados llenos de encanto. 


   Nos encontramos en el Palacio de Dueñas, en Sevilla. Un impresionante conjunto arquitectónico propiedad de la Casa de Alba.



Originariamente medieval, la construcción pasa en la primera mitad del sigo XVI a adquirir elementos renacencitistas. El palacio llegó a incluirse en el haber de la Casa de Alba cuando en 1612 la sobrina de la entonces propietaria se casa con el sexto duque de Alba.


      Visitar lugares históricos siempre es una oportunidad para admirar una gran colección. En este caso cabe destacar la variedad de elementos que se exponen en cada una de de las estancias que pueden visitarse en esta morada.






   Y si os cansáis del interior, siempre podéis estirar las piernas en los preciosos jardines y verdes rincones de paz que alberga esta villa sevillana.