miércoles, 15 de junio de 2016

"Los árboles no me dejan ver el bosque"

   Se emplea la frase "Los árboles no me dejan ver el bosque" para esas ocasiones en las que determinados problemas nublan nuestra conciencia, de tal modo que somos incapaces de situar la cuestión dentro del contexto suficiente para poder resolverlo desde su conjunto. Porque solamente una visión en conjunto permite su resolución.

Bosque de Acer negundo en 2016 antes de la poda en verde.
   En el grupo de árboles que hoy os presentamos ocurre algo similar, ya que como podéis apreciar en la foto superior, han crecido tanto que es imposible ver que un pequeño bosque, modesto y humilde en comparación con los ejemplos que podéis encontrar a través de Internet, se esconde tras una cortina de verdes hojas pecioladas, compuestas e imparipinnadas.

Bosque de Acer negundo en 2016 tras la poda en verde.
   El cultivo de ejemplares del género Acer es muy popular. Se trata de árboles de gran belleza y en muchos casos muy llamativos, debido al colorido tono rojizo de sus hojas en muchas de las especies que se pueden adquirir en tiendas y centros de jardinería.

2007
   Los ejemplares que hoy os mostramos, parten de unos pocos que vimos asomar del suelo en un jardín de la localidad en la primavera de hace algo más de una década. En un principio, los hicimos crecer libremente en el suelo del patio y en un par de años los trasplantamos a un cajón fabricado como no, con maderas de palet.

2009
2009
   Desde su trasplante al cajón de madera, han pasado por largos veranos y fríos inviernos, y de momento aquí siguen, no pretenden ser el bosque más potente, ni el más grande ni el más hermoso. En cambio pretenden resistir las inclemencias del tiempo y perdurar, permanecer y fortalecerse año tras año.

2010
   En cuanto a su cuidado, precisan de una poda constante y riegos suficientes pero no excesivos, sobretodo tras la poda, ya que al eliminar gran parte de su masa foliar la demanda de agua disminuye hasta que adquiere nuevas y abundantes hojas.

2012
   Quizá esta especie de Acer no resulte demasiado adecuada para su cultivo como bonsái, sus grandes hojas compuestas dificultan esta tarea, por lo que si os animáis a crear algún tipo de composición similar, os recomendamos optar por especies de hojas de tamaño medio a pequeño, y no mezclar distintas especies en el mismo tiesto. 

Esta joven composición nos resulta alegre y original, la vimos en un centro de jardinería hace unos meses.

  También se dice que los bosques de bonsáis deben estar compuestos por un número impar de ejemplares. Aunque, "para gustos los colores", haced lo que queráis, somos libres, perdamos el miedo y disfrutemos, disfrutemos lo posible de cada día y !a por el bosque!.

sábado, 28 de mayo de 2016

Jugando ayer y hoy con chapas tapón corona

   Platillos los llamábamos. Ahora no puedes ir a un bar y decirle al camarero que te guarde los platillos, lo mismo te guarda los de los aperitivos. En cambio, sí que podemos pedirle que nos guarde las chapas de las botellas, conocidas también por el término tapón corona.


   Como es bien sabido que "a falta de pan buenas son tostadas" y que "la necesidad agudiza el ingenio", hace ya muchos años nos dedicábamos en nuestros ratos libres a machacar las chapas de las botellas, aplastándolas con una piedra roma de tamaño apropiado. De este modo sin saberlo estábamos elaborando los primeros Tazos de la historia.


   Por aquel entonces no disponíamos de videoconsolas ni elementos electrónicos similares. Pasábamos líbremente mucho tiempo en la calle, entre bolindres y repiones de madera o jugando a policías y ladrones. Así que una de nuestras actividades lúdicas, era la de disponer los platillos sobre una pared y jugar por turnos a tirarles uno de ellos y derribar todos los posibles, por supuesto, los que conseguías caer te los quedabas.


   Tras los años hemos decidido montar nuestra primera colección de tapones corona. Se pueden encontrar álbumes de este tipo de elementos coleccionables en tiendas especializadas y a través de Internet. En cambio, hemos pensado en innovar un poco en el montaje de chapas. Consideramos entretenido y gratificante imaginar la manera de archivar nuestra colección con los elementos de que disponemos, de esta forma ejercitamos la mente y nos alegramos por el resultado en caso de ser satisfactorio.


    Para la ordenación de las chapas en la colección hemos utilizado cartones para monedas, en concreto un modelo con plástico protector flexible. Previamente, hemos montado tres capas de goma Eva pegadas unas sobre otras, en cuyo centro hemos recortado un cuadrado de tamaño ligeramente inferior al tamaño del círculo del numiestuche. La finalidad de este elemento es la de situar la funda para la chapa sobre él y apretar para dar de sí el plástico, ya que de lo contrario no podríamos montar el estuche por el excesivo grosor de las chapas.



   Para evitar la rotura del plástico en contacto con la parte trasera de la chapa, hemos dispuesto un pequeño trozo cuadrado de forro para libros. Ya solamente nos queda unir las dos caras del estuche con pegamento, habiendo usado en este caso el adhesivo de montaje transparente XPress 10s de Ceys, útil para todos los materiales según reza en el envase. Con la ayuda de cuatro pinzas mantenemos el estuche firme y esperamos a que el pegamento se endurezca por completo.


   Por último hemos montado los cartoncitos con sus respectivas chapas en láminas para diapositivas, las cuales aún están disponibles en algunas tiendas de fotografía. Hemos comprobado que en las fundas para monedas los huecos para los numiestuches están demasiado ajustados al tamaño de éstos, no existiendo holgura suficiente para introducir con facilidad las chapas así montadas.


   Este sistema de montaje, a diferencia de los clásicos que se pueden encontrar para estos coleccionables, permite poner etiquetas con información útil para la clasificación  y ordenación de nuestras chapas. Se trata de dar un paso más en la creación de la colección, que no solo se limitará al archivo de tapones corona sin más, sino que aporta ahora y en el futuro datos de interés o incluso personales que queramos hacer constar en los cartoncitos.

sábado, 21 de mayo de 2016

Cuphea o falso brezo y otras primaverales flores

   Hace aproximadamente un año adquirimos un par de cupheas para sendos tiestos que andaban huérfanos por el patio. Esta planta arbustiva tropical forma compactas masas vegetales salpicadas de florecillas púrpuras.


  Como en otras ocasiones, nos alegramos de que las raíces apareciesen con su característico color blanquecino y sin síntoma alguno de epidemias o podredumbres. En esos casos se pueden encontrar larvas de insectos alimentándose de las raíces o bien se muestran ennegrecidas y muertas, lo cual ocurre en ocasiones por un riego prolongado y excesivo.


   Tras meses en los pequeños tiestos que elegimos para ellas, a fecha de hoy las cupheas han crecido y otras plantas en cambio, tienen ya tiestos demasiado pequeños en comparación con el porte que presentan. Es el caso de la Tuya que os mostramos en la siguiente foto. La cultivamos desde hace ya varios años, habiéndola obtenido mediante siembra de semillas procedentes de unos ejemplares instalados en unos jadines que visitamos.


   Cuando en su día realizamos la plantación, tuvimos la precaución de forrar el contenedor de madera con plástico. De este modo, ha estado lo suficientemente aislado de las raíces y la humedad como para aguantar todos estos años y poder reutilizarlo ahora. Así pues, en los primeros meses del año reinstalamos las cupheas para que en sus nuevos tiestos de madera puedieran desarrollar todo su potencial como arbustos ornamentales.



   Finalmente, nos fijamos en esta mañana de primavera, en la que recopilamos estas fotos para daros a conocer nuevas plantas que cultivar, en las nuevas dragonarias que tras el transcurso del invierno amanecen ya con vivos colores en la carretilla que ya os mostramos en entradas anteriores.


    Estas dragonarias resultan ser hijas de las que adquirimos hace varias primaveras y que año tras año sus semillas germinan renovando gratuitamente el rinconcito que le tenemos reservado.